Es ya costumbre que unos días antes de la Navidad las calles de la localidad isleña se llenen de pequeños seres rojos. Se trata del tradicional desfile de Papá Noel que todos los años organiza el municipio y que, una vez más, fue todo un éxito de participación. Decenas de niños de todas las edades tomaron las calles de la localidad para acompañar a Papá Noel. La novedad de este año fue una carroza, que se encargó de trasladar a eso señor que tantos regalos dejará esta noche en los hogares arousanos. O eso esperamos, por lo menos.
Tras el paseo por las calles de la localidad, los pequeños papnoeles pudieron disfrutar de una merienda por todo lo alto. Todos ellos se dieron cita en el auditorio de la localidad para dar buena cuenta de una deliciosa rosca. Además, también recibieron un pequeño regalo por su contribuición a este bonito desfile. Ahora solo queda esperar que Papá Noel se haya leído su carta y les traiga todo lo que han pedido. Sino, siempre podrán esperar a los Reyes Magos.
Aunque los más pequeños de la casa suelen ser los protagonistas de estas fechas navideñas, también a los mayores les gusta que alguien se acuerde de ellos. Es el caso de los residentes del asilo de Vilagarcía. El pasado martes, recibieron la visita de Papá Noel, que repartió más de 25 kilos de caramelos sin azucar entre todos los presentes. La iniciativa partió del Club de Leones, que siempre se acuerda de los más desfavorecidos. Y fue todo un éxito. Los mayores disfrutaron de lo lindo no solo degustando los caramelos, sino también con la visita del entrañable Papá Noel.