Vilanova cumple su tercer día de Arousa Party repitiendo éxito de público, tanto en la zona de ordenadores como de juegos
13 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.El pabellón de Vilanova presenta una imagen poco habitual. Las canastas y los balones han quedado aparcados por este fin de semana para dar paso a los ordenadores y a un ejército de internautas y aficionados a las videoconsolas. Es la Arousa Party que, por segundo año consecutivo, elige este escenario para hacer este particular maratón cibernético.
El recinto cuenta con dos partes diferenciadas. Una dedicada a la party propiamente dicha, donde ayer tarde se habían instalado ya un centenar de jóvenes con sus respectivos ordenadores preparados para conectarse ante la pantalla durante horas y horas. Simplemente para chatear o escuchar música o para jugar con la Play Station 3, la Wii o participar en los campeonatos internos de Counter strike, Pro evolution soocer o Call of Duty. Para anoche estaba prevista la sesión golfa, hasta las dos de la mañana y para mayores de 18 años, en la que se presentaban las últimas novedades en videojuegos.
Pero, sin duda, el reclamo más popular de la party es la zona de ocio. Un lugar bien provisto de juegos en el que ayer tarde había niños de tres años hasta talluditos de 56, dispuestos a hacer cola para jugar con las Wii, las Play Station 3, las Play Station 2 con proyectores, la Singstar y ddr. Es la jerga de un encuentro en el que caben expertos, iniciados y novatos, llegados desde varios puntos de Galicia.
Desde el viernes, han sido cientos los jóvenes que se han pasado por el pabellón de Vilanova para disfrutar de las últimas novedades en juegos y tecnologías, gracias, entre otras cosas, a la promoción realizada en los tres últimos meses en las parroquias. Esta tarde son las finales de los torneos y los premios están garantizados.
Tal día como hoy, el año pasado hubo lleno absoluto y los afortunados con premio se pudieron contar por docenas: desde el que se llevó a casa la codiciada Wii hasta un modesto mp3. La crisis también se nota en la party así que esta edición habrá menos regalos, pero el espectáculo está garantizado.