Una clase con los pies en el agua

Begoña Paso redac.arousa@lavoz.es

AROUSA

Ese es el nombre de uno de los programas que desarrolla el consorcio Pescanatur. Ya saben: esa iniciativa de turismo marinero que ha cogido cuerpo en varios puertos de las Rías Baixas, entre ellos en el de O Grove. Ayer, medio centenar de chavales del colegio Rosalía de Castro, también mecos, se aprovecharon de esta iniciativa y se pasaron la mañana fuera del recinto escolar. Pero aprendiendo. Aprendiendo mucho. Los pequeños desembarcaron en la isla de A Toxa a eso de las diez de la mañana, cuando el frío ya no era tan duro de roer. Pescanatur les ofreció botas y ropas de aguas para protegerse. Colocarse esas piezas de ropa ya hizo que los pequeños, de 6 y 7 años, se sintiesen partícipes de algo especial. Luego llegó la hora de bajar a la playa. Y la fiesta aún fue mayor. Las mariscadoras, adaptando su discurso a la edad de sus invitados, les explicaron en qué consiste su trabajo y cómo lo realizan. Incluso pudieron probar a trabajar, una oportunidad que algún profesor también aprovechó, demostrando su arte con el sacho. Al final confesó: hace tiempo trabajó en el mar. Después, los chavales pusieron rumbo a la lonja de O Corgo, donde las mariscadoras de O Grove se esforzaron por explicarles con palabras sencillas y claras todo lo referente a la comercialización de almejas y berberechos: cómo se pesan, cómo se subastan y cómo se etiquetan. Lorena Fernández y María Jesús Besada, dos de las responsables del Pescanatur, se quedaron muy satisfechas con la visita de los niños del Rosalía. «Excursións así agradécense», comentan.