A medias entre el Samaín y la festividad de Todos los Santos -una prueba más de estos tiempos en los que la tradición convive con la globalización- los cementerios de la comarca se llenarán hoy de vecinos que van a honrar la memoria de sus muertos con los ramos de flores adquiridos en los días previos. Es habitual que a las puertas de los camposantos se coloquen vendedores ambulantes para ofrecerles flores a los rezagados, pero según indicaron hace unos días desde el Concello de Vilagarcía, esos puestos son también ilegales. Y de la misma manera que se evitó estos días que los que carecen de permiso vendan en la plaza, también se persiguirá la venta ilegal en las puertas de los cementerios. «Pediremos a la policía que lo vigile», dijo entonces el responsable del mercado.