El Colegio de Arquitectos paraliza el proyecto de construcción de su nueva sede

AROUSA

La Delegación de Pontevedra del Colegio Oficial de Arquitectos de Galicia tiene paralizado, a la espera de tiempos mejores, el proyecto de construcción de su nueva sede en el solar que adquirió hace un año en la esquina de la calle Arzobispo Malvar con la avenida del Uruguay.

El aplazamiento no parece ajeno a la grave situación de crisis actual, con un descenso en picado de los visados por el parón de la construcción, que afecta a todos los colegios de arquitectos mermando sus ingresos. Aunque este panorama ya era evidente en el 2008 y no impidió la inversión de aproximadamente ¡ un millón de euros en la compra de los terrenos para el emplazamiento de su nuevo edificio.

La adquisición del solar, del «Baile del Teucro», como se le conoce popularmente, se cerró en julio del pasado año, tras la aprobación de esta operación por parte de la junta general de la Delegación y la autorización del gasto por la junta de gobierno del COAG a nivel gallego.

Entonces, se comunicó a los colegiados que en breve se convocaría un concurso abierto para la redacción del proyecto. La previsión inicial era que el nuevo edificio pudiera estar terminado en un plazo no superior a 3 años. Pero, ese proceso está «parado», según confirmaron desde el Colegio.

La actual sede de Villa Pilar se ha quedado definitivamente pequeña para los cerca de 300 colegiados, si bien desde hace casi una década las sucesivas juntas directivas de la Delegación pontevedresa del Colegio de Arquitectos han perseguido el objetivo de disponer de un nuevo edificio.

Se barajaron todas las posibilidades. Desde la adquisición de un inmueble antiguo para rehabilitarlo, que fue desechada, hasta la compra de un solar, como finalmente se hizo, para levantar un edificio de nueva construcción que sea representativo y emblemático.

Las condiciones de edificabilidad del terreno se adaptan a las necesidades del colectivo para un largo período de tiempo. Sus características geométricas parece que se prestan a un diseño interesante. Y su ubicación en el perímetro del centro histórico, a orillas del Lérez y frente al Puente de O Burgo, es otro valor añadido. Además, se da la circunstancia de que está cerca de la sede del Colegio de Aparejadores, el caserón de la plaza del Muelle cuya compra también llegó a barajar el Colegio de Arquitectos en la década de los noventa.

Arqueología

Sin embargo, la parcela tiene otros problemas. Y es que se encuentra dentro del ámbito del yacimiento arqueológico de plaza de Valentín García Escudero, donde el Ayuntamiento va crear el Museo da Historia.

Se da casi por seguro de que allí aparecerán, cuando menos, nuevos restos medievales de la antigua zona portuaria de Pontevedra, hallazgo que en su caso condicionaría la ejecución del proyecto. De hecho los representantes del Colegio ya habrían mantenido contactos con Patrimonio para informarse de estos condicionantes arqueológicos del solar.

Esta esquina de la avenida del Uruguay con la calle Arzobispo Malvar ya fue tanteada con anterioridad por otros compradores que se echaron a atrás. El Parador de Turismo barajó adquirirla en el 2001 para construir un aparcamiento y ampliar sus instalaciones, sin que llegaran a fructificar las gestiones.

Abandono

Es, además, uno de los pocos solares céntricos de licencia directa que quedan por edificar. Su estado de abandono daña considerablemente la imagen de la ciudad en la zona más próxima al Lérez y el Concello llegó a apercibir en más de una ocasión a sus antiguos propietarios para que lo adecentaran.

Desde este punto de vista no es de extrañar que la concejala de Urbanismo y responsable del casco antiguo, Teresa Casal, ofreciera en su momento toda la colaboración de su departamento a la directiva del Colegio de Arquitectos, ya que su proyecto de nueva sede vendría a completar la recuperación de la cabecera sur del puente de O Burgo presidida por el futuro Museo da Historia da Cidade.