Dos arousanos de cine

Begoña Paso begona.paso@lavoz.es

AROUSA

La edición número 31 de la Semana Internacional de Cine de Lugo rindió homenaje al actor Eduardo Fajardo , natural de la parroquia de Mosteiro, en el Concello de Meis. Para arropar a su vecino, en el auditorio Gustavo Freire de la capital lucense estuvieron dos concejalas meisinas, Ofelia Barral y Mónica Outeda . En el acto también estuvieron presentes Manuel Curiel , director del comité organizador y Xulio Giz , presidente del grupo cinematográfico Fonmiñá , entre otros.

Eduardo Fajardo anunció en el homenaje que tiene pensado acudir muy pronto a su Meis natal, que tuvo que abandonar con tan solo cuatro años de edad. La carrera cinematográfica de Fajardo estuvo inicialmente limitada a papeles secundarios en películas como Locura de amor (1948), Balarrasa (1950) o Alba de América (1951). En 1953 se traslada a México donde compagina el cine con apariciones en televisión. A su regreso a España retoma su carrera cinematográfica de forma frenética, lo que le lleva a rodar hasta quince películas por año. Algunos de sus filmes más conocidos son La leona de Castilla (1951), Macario (1960), El séptimo de caballería (1965), No es bueno que el hombre esté solo (1973) o Polvos mágicos (1979).

El día de ayer fue de cine en Arousa. Literalmente. Porque además del homenaje que dieron el Lugo a Eduardo Fajardo, en Vilagarcía se presentó el documental sobre la Festa da Auga realizado por Benjamín Rey , un vilagarciano aficionado al cine y que en la actualidad trabaja como reportero gráfico en la Televisión de Galicia. El acto tuvo lugar en el auditorio municipal y acudieron, entre otros, el concejal de Cultura y primer teniente de alcalde de la ciudad, el nacionalista Xosé Castro Ratón . El vídeo recoge a través de imágenes y sonidos el discurrir de la más famosa de las celebraciones vilagarcianas desde todos los puntos de vista posibles. «A idea era meterme coa miña cámara coma un máis dentro da festa e ir gravando todo o que vira», explica Rey, que ha titulado a la cinta Festa da Auga porque entiende que «a forza que ten esta festa non precisa de máis comentarios», añadió.

El vídeo está dividido en cuatro partes: el botellón, la procesión del agua, la batalla del agua y el final de la batalla. El realizador vilagarciano insiste en que en todas las fases del documental quiso reflejar la vertiente positiva de la fiesta, haciendo énfasis en aspectos como la música -especialmente la de percusión-, las peñas con sus camisetas y el desenfado que caracteriza a la Festa da Auga. Además, también ayer se inauguró en el auditorio una muestra fotográfica sobre este evento que acompaña al documental. Un total de trece películas. Benjamín Rey cuenta en su haber con trece películas, casi todas ellas documentales, rodadas en formato Súper-8 entre 1976 y 1985. Entre ellas destaca A fouce esquecida , con la que obtuvo el primer premio del Festival de Cine Aficionado de Lugo y el tercero en el certamen del Liceo Casino de Vilagarcía. Otro de sus documentales, La piscicultura , logró el primer premio en la Semana del Cortometraje Campo de Gibraltar y en el certamen de Cine Amateur de Castellón, además de un segundo premio en el Certamen Nacional de Cine Amateur de Santander y un tercero en el Certamen de Cine Aficionado del Casino de Vilagarcía. En vídeo ha realizado otros siete trabajos documentales, además de algunos anuncios comerciales. El más reciente es O espíritu da América prehispánica , grabado en Betacam SP.