El responsable de la constructora y promotora Grovelar acudió ayer al Juzgado de primera instancia e instrucción número 2 de Cambados para ratificar la denuncia presentada contra el alcalde de O Grove, José Antonio Cacabelos, por los presuntos delitos de prevaricación, falsedad en documento público, tráfico de influencias, fraude en la contratación administrativa así como aquellos otros que pudieran derivarse de la instrucción. El constructor grovense decidió acudir a los juzgados porque se siente perjudicado en el proceso de contratación del edificio administrativo que el Concello construye en la calle Cándido Acuña. Pero su ofensiva judicial contra Cacabelos no se va a quedar ahí. Óscar Miniño informó ayer a las puertas del juzgado de su intención de ampliar la denuncia en relación a otras obras contratadas también por el Concello de O Grove, correspondientes al Plan E. Será el juez quien determine en última instancia si cabe o no hacerlo en los términos que pretende la acusación -el titular del juzgado número 2 no estaba ayer- pero, de momento, Óscar Miniño ya encargó a su abogado que recabara toda la información necesaria para fundamentar su acusación. Las actuaciones a las que se refiere el denunciante son las correspondientes a la construcción de sendos locales sociales en Porto Meloxo y en Sineiro y la apertura de la calle de acceso al futuro centro de salud. «Entendemos que estas actuacións poden ser ilegais e que se repiten os actores», en alusión al alcalde y al hermano de este, a cuyo estudio de arquitectura el Concello le encargó los proyecto de obra para las denominadas «zonas de esparcimiento» de Sineiro y Porto Meloxo. Recabando informes Hace tiempo que este constructor está tratando de hacerse con los informes relativos a estas obras. Pero como quiera que en el Concello no le facilitan ya más información respecto a los expedientes, el responsable de Grovelar ha recurrido a los grupos de la oposición (PP y AMeca) para que consigan lo que a él le está vetado. El PP ya solicitó la semana pasada, por registro municipal, que se le faciliten los informes técnicos relacionados con estas tres actuaciones. Si no los consigue por esta vía, Miniño dice que se dirigirá al juez para pedirle que se la reclame él al Ayuntamiento, como ya ocurrió en relación a las contrataciones del edificio administrativo. A la espera de conocer estos documentos, Óscar Miniño ya tiene claro que pudo haber delito en la construcción de las obras del Plan E y dirige sus denuncias directamente contra el alcalde, como máximo responsable del gobierno local. A vueltas con el urbanismo El denunciante explica que los centros sociales de O Sineiro y Porto Meloxo incumplen la normativa. El primero porque está afectado por un plan especial, una figura urbanística que, como consecuencia del decreto 208/2002 (decreto Cuíña), no permite realizar más que labores de mantenimiento y conservación de los inmuebles « e ese edificio volvérono a facer». Sobre el segundo caso, Óscar Miniño afirma que se incumple también la norma en cuanto que la construcción de este edificio debería estar sujeta a un plan especial, que no se hizo, y porque invade la línea de afección de Costas. De hecho, esta obra fue paralizada por Portos de Galicia por un problema surgido con la tramitación de los permisos, pero los trabajos continuaron porque, según explicó el alcalde en su día, estos problemas fueron subsanados. «Eles din que teñen autorización verbal, pero quixera eu ver para que vale iso ante un zuíz», indica Miniño. Un caso similar se da con la calle del centro de salud, que el Ayuntamiento abrió sin haber un plan especial. El alcalde espera aprobarlo a finales de año y, como quiera que hasta entonces esta obra es ilegalizable -O Grove carece de PXOM y esta calle no figura en las normas subsidiarias en vigor-, desde el Concello han optado, mientras tanto, por cerrarla al tráfico.