Frente al centro social de la tercera edad ya hay un semáforo que permitirá regular el tráfico y mejorar la seguridad vial de los peatones que cruzan esa calle. La medida, que ha puesto en marcha el Concello de Vilagarcía dentro del plan para hacer más seguras las calles de una ciudad que, precisamente, se caracteriza por lo contrario, se sufraga con los fondos estatales anticrisis, y tal como dio a conocer la administración local hace unos meses, consiste en la colocación de seis semáforos a lo largo de la avenida de Rosalía de Castro que permitirán a los peatones cruzar la calle un poco más tranquilos de lo que lo hacían hasta la fecha.
El vial de Rosalía de Castro es uno de los que registraron más atropellos en los últimos meses en la ciudad. Hubo seis, en concreto, y la mayoría, en el paso de peatones que hay frente al centro social de la tercera edad. Los usuarios de ese edificio son personas mayores con dificultades de movimiento que en muchas ocasiones no tienen la agilidad suficiente para salirse de la carretera antes de que un vehículo despistado o a velocidad excesiva se les eche encima. De ahí la necesidad de colocar los semáforos que obliguen a los coches a pararse cuando la señal luminosa dé paso a los viandantes. A la presencia del centro social se suma, estas semanas, la afluencia a las playas, lo que hace que ese paso de peatones sea uno de los más transitados estos días en la ciudad.
Los operarios colocaron ayer la señal luminosa, aunque por la tarde todavía no funcionaba. Se supone que los semáforos estarán operativos cuando hayan sido colocados todos los previstos en ese vial, que deberán estar coordinados entre sí.
Pasos elevados
A la colocación de los semáforos en Rosalía de Castro se suma la elevación de los pasos de peatones que a lo largo de este verano se están instalando en distintos puntos del municipio, sobre todo en aquellos en los que la experiencia constató que resultan más peligrosos. Según indicó el Concello en su día, en el plan de seguridad vial se invirtió una partida de 242. 491 euros. Las obras se le adjudicaron a Covsa con un plazo de ejecución de cuatro meses que está a punto de expirar. Gracias a esa partida se elevaron un total de veinte pasos de cebra en las principales calles del casco urbano, en la avenida de A Mariña y en Rodrigo de Mendoza.