Cántabros y vascos dirimen el Nacional de traineras en Vilaxoán

A.G.

AROUSA

Tal y como apuntaban los pronósticos, las tripulaciones cántabras y vascas dirimirán el Campeonato de España de traineras. Tres de los ocho participantes eran gallegos, pero el guión les reservaba un papel secundario y ninguna de las tras bancadas se hizo con el rol de protagonista en la cita de ayer en el campo de regatas de Vilaxoán. Hubo, eso sí, tiempo para el fiasco. Fue el que asumió Castro. El líder de la Liga San Miguel no consiguió hacerse un hueco entre los cuatro mejores y hoy será el testigo excepcional de la pelea que mantendrán las tres bancadas gallegas por ser la primera de entre las autóctonas. Una pelea que, probablemente, era el gran premio para las tripulaciones locales, visto lo visto ayer.

Con los gallegos fuera de juego, parecía claro que las otras cinco traineras restantes tendrían su particular lucha por meterse en la final, de la que una se caería. Y se cayó, precisamente, quien menos se esperara que fallara. Kaiku y Astillero asumieron su papel de candidatos al triunfo, pero Castro naufragó, por lo que los dos grandes favoritos a hacerse con la victoria final se las tendrán que ver con Hondarribia y Pedreña. Antes, las tres gallegas dirimirán la supremacía autonómica, con el frustrado Castro como testigo de excepción.

Mecos, lejos

La embarcación de Mecos Mondariz compitió en la primera de las tandas, en principio la más dura porque le emeparejaba con los dos grandes favoritos para hacerse con el triunfo, Castro y Astillero, además de con otras de las embarcaciones gallegas,a la de Meira. Los grovenses, sin embargo, se quedaron muy lejos de sus rivales, pensando, si cuadra en la tanda de consolaciñon de esta mañana en la que se verán con contrincantes que estarán, probablemente, más a su alcance.