Marchando una de seguridad vial

Begoña Paso redac.arousa@lavoz.es

AROUSA

Porque en Meis saben que no solo de callos y feiras labregas vive el hombre, llevan un par de días despachando unas cuantas raciones de seguridad vial para los más pequeños. Los futuros conductores, pertrechados con su correspondiente cascos y chalecos, subieron ayer por la mañana al volante de los pequeños bólidos para transitar por un circuito instalado para la ocasión en el pabellón municipal. Los chavales aprendieron y se divirtiendo asimilando las principales señales de tráfico, tanto verticales como horizontales, e iniciándose en el complejo mundo de las rotondas. Viendo cómo está el panorama en la comarca últimamente respecto a los accidentes de tráfico, son de agradecer este tipo de iniciativas para formar a los futuros conductores. Que sirva de ejemplo. Una auténtica lección de educación para la ciudadanía.

Y es que no hay nada mejor para mojar en el chocolate. El churro es su complemento por excelencia. Eso lo saben bien en Pontecesures y los miles de visitantes que se acercaron por la localidad para degustar el clásico producto. Se sirvieron nada menos que 20.000 churros para sumergir en unos 2.500 vasos de chocolate. Las churreras salieron por la puerta grande y al rematar sus frituras, el respetable, con el estómago ya asentado, les rindió una sonora y merecida ovación. Churreras, vecinos y visitantes hicieron la digestión posteriormente bailando al ritmo que marcaba el dúo Master. El buen humor fue la tónica general de una jornada que acabó con fuegos artificiales. En definitiva, fueron unas de las mejores fiestas del Carmen que se recuerdan en Pontecesures.