La Mesa do Viño cerró ayer los precios mínimos de la uva para los próximos tres años en la Denominación de Orixe Rías Baixas. El incremento para la campaña que arranca en septiembre será de un 2%, mientras en el 2010 y 2011, solo se sumará al coste la subida que marque el IPC, siempre y cuando este dato no sea negativo.
Los representantes de los sindicatos, junto a los bodegueros y el jefe territorial de Medio Rural, Gerardo Zugasti, llegaron al acuerdo ayer en Pontevedra después de una semana de negociaciones. El precio de la uva varía en función de su gradación. El contrato que se negoció en el 2006 fijó en un euro el coste por kilo para la uva de 11,3 grados. En este momento el precio mínimo para la materia prima de estas características está en 1,10 euros el kilo.
El secretario de Unións Agrarias, José Ramón González, se mostró satisfecho al término de la reunión. «Somos conscientes de que os productores fan un grande esforzo porque nos últimos anos as custas de producción foron subindo e non se vía reflexado no contrato», explicó. Igual de positiva fue la visión de Xóvenes Agricultores, Julio Reboredo, quien señaló en Pontevedra que el acuerdo para los próximos tres años es una golpe de estabilidad para el sector «porque marca uns prezos de referencia tanto para os que fan contratos como para os que non, evitando así a especulación nos prezos da uva despois de partidas que se venderon por debaixo dos custes».
La negociación de ayer sirvió para ajustar la oferta de la Administración, de no subir el precio, y la intención de los sindicatos, que pretendían un incremento del 5%. Zugasti recalcó que a pesar de la firma del acuerdo, habrá una mesa de seguimiento que delimite las condiciones, hasta ahora desiguales tanto en las plantaciones como en los costes de producción. «Es aconsejable hacer un estudio serio de cuánto vino se puede producir y cuáles son los parámetros que inciden en el precio de la uva», señaló Gerardo Zugasti.
La nueva campaña
El sector vinícola señala que los meses que faltan son cruciales para que el racimo coja fuerza. «Un viento, granizo o cualquier condición anómala podrían incidir en un sentido y otro», explicó el jefe territorial de Medio Rural, Gerardo Zugasti. De continuar con la temperatura actual y teniendo en cuenta el invierno, «será una vendimia muy buena». De hecho, todos los informes técnicos apuntan a que la cosecha de este año será ligeramente superior, en lo que a cantidad se refiere, a la de los dos últimos ejercicios.