En el Partido Galeguista es tal la división interna que una parte de la ejecutiva nacional desconoce las decisiones que toma la otra parte. Ocurrió con el tema de los expedientes y volvió a ponerse en evidencia ayer. Destacados miembros de este órgano aseguraron ayer que no tenían conocimiento oficial del aplazamiento del congreso del domingo y que, pese a las palabras del presidente en funciones, podría celebrarse igualmente.
Por de pronto, por la tarde el ala de la ejecutiva nacional más proclive a Chesqui se reunía de urgencia para abordar la situación aunque al cierre de esta edición aún no habían tomado decisiones concretas. Francisco López Chesqui dijo haberse enterado de la noticia ayer al mediodía y no ocultó su sorpresa. A la espera de reunirse con sus compañeros se confesó «expectante» ante los próximos acontecimientos pero lo que sí tiene claro es que mantiene su candidatura para presidir el PG, independientemente de cuándo se celebre el congreso.
Dice contar con el aval de más del 85% por de las agrupaciones del PG de Galicia lo cual, a su juicio, despeja cualquier duda respecto del apoyo con que cuenta en las filas galeguistas. Quienes le respaldan consideran que Chesqui es la mejor garantía para que el PG «volva ás súas orixes» y para mejorar sus resultados electorales. Y en medio de esta guerra interna por hacerse con el poder en el partido, Chesqui prosigue con su particular campaña. Su última propuesta pasa por solicitar una modificación de la Ley de Costas para resolver el problema con el que se encuentran muchos gallegos con bienes en el litoral que tienes sus propiedades fuera de ordenación urbanística. «E isto ten que ser así porque, se fose doutro xeito, estariamos diante dunha inxustiza e discriminación das persoas dependendo do Concello ó que pertenzan», explica el grovense.