Cuando O Grove decidió organizar una fiesta del marisco en Alcobendas lo hizo con polémica. La iniciativa fue presentada entonces como una oportunidad para promocionar la Festa do Marisco en Madrid pero hubo voces críticas que sostenían que, con ello, se estaba exportando un valor genuinamente grovense y que, a la larga, iba a perjudicar más que beneficiar los intereses locales.
El caso es que siguiendo la estela de aquellas primeras ediciones en Alcobendas han surgido docenas de ferias por toda España que utilizan el gancho que supone la marca «marisco gallego», lo cual ha dado lugar a un floreciente sector de empresas que se encargan de montar las ferias y suministrar la materia prima. Dismarga fue la primera y sigue siendo el máximo exponente en el sector. Solo la empresa de Luis Padín organiza veinte ferias de este tipo al año que le llevan de Sevilla a Salamanca. Solo en la comunidad de Madrid llegan a coincidir en el tiempo cinco ferias.