El Arousa intentará imponer su estilo para doblegar a un rocoso Lalín

AROUSA

El Arousa regresa a la tarde de los sábados para enfrentarse hoy en A Lomba al Lalín a partir de las seis de la tarde. Un cambio de costumbre que tuvo su reflejo también en el trabajo semanal puesto que Pablo Vázquez decidió dar libre el jueves para cuidar tanto el físico de sus jugadores como el césped de A Lomba, ya que parece que ha quedado algo tocado tras la celebración del Arousa Fútbol 7 durante el pasado fin de semana. O al menos eso es lo que afirman desde la casa arlequinada.

El rival de los vilagarcianos es el perfecto ejemplo de una de las fórmulas que suelen dar más éxito en esta categoría: un equipo joven y con un técnico de la casa al frente, al que se le da un importante margen de maniobra. Los resultados están ahí: el Lalín aparece en el sexto lugar de la tabla y no descarta para nada asomarse a la fase de ascenso. Y si lo hace poco le importará a sus seguidores si juega feo, bonito, triangulando o circulando el balón a diez metros sobre el césped.

A evitar los sustos

Es en el estilo de juego donde se centra una de las incógnitas del encuentro de esta tarde. Concretamente en saber cuál de los dos equipos impondrá el suyo. Hasta el taquillero de A Lomba sabe que si el partido se dirime entre balones divididos y juego aéreo la tarde será una sucesión de sustos para una parroquia arlequinada cuya media de edad no aconseja demasiados sobresaltos. La tarea por lo tanto para los locales se basa en intentar que el esférico esté el mayor tiempo posible besando el césped. «Tenemos que llevar el partido a nuestro terreno», resume Pablo Vázquez.

El técnico del Arousa tiene para esta tarde las bajas de Jonathan, sancionado, y Nelo, lesionado, y la duda de Juanito, que hasta ayer por la noche no sabía si podría combinar sus obligaciones laborales con el partido de hoy. Las ausencias de los dos laterales obligan a Vázquez a desplazar a un jugador a esa zona, con Alberto como principal candidato.

Una victoria hoy supondría la tercera en los cuatro últimos partidos para los vilagarcianos, les aseguraría estar un fin de semana más fuera del descenso y cargaría de presión a sus rivales para las citas de mañana.