El Extrugasa es desde ayer noche equipo de Liga Femenina 2. De nada le sirvió al conjunto de Tito Díaz el partidazo que se marcó. Ni los 63 puntos anotados entre Iziane Castro y Taru Tuukkanen, que por fin se pusieron de acuerdo para demostrar al unísono la condición de estrellas con las que habían recalado en Vilagarcía bien entrada la temporada. El subcampeón de la Euroliga no tuvo piedad, y acabó llevándose el triunfo en la prórroga, tras un final de último cuarto con polémica que deja en el aire la posibilidad de un triunfo local tras el desajuste del marcador a falta de 37 segundos ante una mesa de control que debía estar en otra parte.
Tres eran las claves que Tito Díaz había apuntado en la víspera del choque para ganar al gigante salmantino y seguir vivos en la lucha por la permanencia: máximo nivel de concentración, lograr que el rival no tirase cómodo, y ataque sin precipitación. Y aunque pueda parecer lo contrario por lo abultado del electrónico final, las jugadoras del Extrugasa cumplieron con el guión ordenado, y con el control del rebote defensivo como añadido, lograron irse en el primer cuarto hasta los 9 puntos de diferencia (26-17, minuto 7,50).
Las inevitables rotaciones locales facilitaron al Avenida recuperar la desventaja en el segundo cuarto, e incluso volver a ponerse por delante, 36-42 a 3 minutos del descanso. Pero al contrario de lo que pasó en anteriores ocasiones, las pupilas de Díaz no se vinieron abajo, y aguntaron el arreón, alcanzando el ecuador con un 45-49 que dejaba el partido abierto. Iziane Castro firmaba ya 23 puntos, anotando prácticamente todo lo que tiraba.
Se llegó a ir el Avenida hasta los 7, 50-57, pero las locales demostraron que de morir, lo harían con la cabeza bien alta y muy, muy fría. Dos técnicas de Snow devolvieron al Extrugasa el control del marcador, y el entrenador visitante, con otras dos técnicas más, la segunda descalificante, le regaló a su rival un buen arreón en el tramo final del tercer cuarto: 70-61.
El Extrugasa, que llegó a ir ganando de 11, arrancó el último cuarto 76-66, pero no supo defender su renta y tras el barullo en la mesa se llegó a un 91-91 forzado por Castro. Pero en la prórroga, y con el vilagarciano Jordi Aragonés dirigiendo al Avenida tras la descalificante, las visitantes impusieron su superioridad.