La disputa de Megasa es absurda

AROUSA

Metalgráfica e Impress cotizan unos 4.000 euros anuales como IAE, un tributo insignificante frente al empleo que generan

04 feb 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La operación de compra de Metalgráfica Gallega (Megasa) por parte de la multinacional Impress está dando mucho que hablar en O Salnés. Especialmente por lo que respecta a la ubicación de la futura factoría que resultará de la unión de ambas empresas, una vez anunciado que la planta de Megasa abandonará su emplazamiento actual.

Ni el Concello de Vilagarcía, donde se encuentra la primera compañía, ni el de Meis, que acoge una fábrica del grupo holandés, parecen dispuestos a facilitar las cosas en caso de que una de las dos instalaciones abandone su respectivo territorio. Sin embargo, un vistazo a los ingresos que la actividad industrial proporciona a ambos ayuntamientos demuestra que una disputa institucional por este motivo estaría absolutamente injustificada frente a la importancia de los puestos de trabajo en juego.

Impress Packaging Ibérica, la firma ubicada en Meis, cotiza 4.000 euros anuales en concepto de impuesto de actividades económicas (IAE), el principal tributo que la Administración local recibe de las empresas implantadas en su territorio.

Aunque el departamento de Facenda del Concello de Vilagarcía ha declinado ofrecer datos al respecto, el volumen de negocio de Megasa, principal factor a la hora de establecer la cuantía del IAE, es similar al de la sucursal holandesa en Meis, por lo que su nivel de tributación no debe diferir mucho de tal cantidad. Sumadas ambas cifras, la conclusión es que las dos empresas tributan cada año unos 8.000 euros. Un montante importante para el bolsillo de la mayoría de los vecinos de cualquiera de los dos concellos, pero una minucia por lo que respecta a sus respectivos presupuestos municipales.

La constatación se refuerza por el hecho de que ni siquiera la totalidad del IAE va a parar a las arcas de los ayuntamientos, puesto que el impuesto incorpora un porcentaje con destino a las diputaciones provinciales y otro que engrosa los ingresos de la Administración central. Mientras, 150 personas trabajan en Megasa y alrededor de 80 en Impress, cuya dirección garantiza que no abandonará O Salnés y mantendrá su volumen de empleo. No hay color.