Este año, un frío inmisericorde ha golpeado Galicia. Ni siquiera Arousa, pese al microclima que la caracteriza, ha logrado esquivar esa ola gélida que ha obligado a muchos a sacar del armario abrigos que habían jurado no volver a ponerse. Cabría pensar, pues, que las ventas de calefactores hubiesen crecido de forma directamente proporcional a la bajada del termómetro. Pero Juan José Sobrino asegura que no ha sido así.
-Este invierno hemos vendido menos calefacción que otros años. Y con el cambio de las tarifas, se han dejado de vender los acumuladores de tarifa nocturna, que antes tenían mucha demanda.
-¿Se han dejado de vender de todo, o aún hay quien se arriesga a pedirlos?
-En nuestro caso las ventas se han reducido de todo, a cero. Ahora van en aumento otros sistemas de calefacción, el llamado calor azul. Eso sí tiene más demanda, pero incluso ahí este año las ventas han sido menores.
-¿El frío de la crisis es más fuerte que el frío ambiental?
-Pues parece que sí. De todas formas, las campañas de calefacción son muy curiosas. Si el invierno empieza con mucho frío, entonces se va a vender mucho. Si el frío intenso llega por diciembre o así, se vende mucho menos. Parece como si la gente dijese 'para lo que queda, vamos a aguantar'. Pasa exactamente igual con los sistemas de refrigeración y aire acondicionado en verano.