Las grandes obras previstas para Vilagarcía sufren graves retrasos


Las autoridades competentes en la Xunta de Galicia llevan meses asegurando, desde la Consellería de Sanidade, que la primera fase de las obras de ampliación del Hospital do Salnés estaría lista a finales del 2008, mientras que desde la Consellería de Política Territorial se dijo de forma reiterada que la apertura de la circunvalación de Vilagarcía sería una realidad a principios del 2009. Pues bien, empieza el nuevo año y ni lo uno ni lo otro.

La apertura de la variante norte ya se retrasa, al menos, hasta la primavera, tal y como reconoce la propia Xunta. Aunque las obras discurrieron a buen ritmo, todavía falta por construir el enlace de la circunvalación con la carretera de Vilagarcía a Pontecesures, a la altura del cementerio de Carril. Si al menos se cumple el nuevo plazo y el vial abre para la primavera, Vilagarcía verá aliviados los atascos veraniegos, ya que todo el tráfico procedente de las playas no tendrá que atravesar, por primera vez, el centro de la ciudad.

La circunvalación cumplirá las características de una vía de alta capacidad, con una longitud de 7,6 kilómetros y una plataforma compuesta por dos carriles de 3,5 metros en cada sentido, así como dos arcenes de 2,5 metros. La variante conectará al norte con la PO-548, que comunica Vilagarcía con Pontecesures, a la altura de Carril. Al sur, se unirá con las vías N-640 de Vilagarcía a Caldas y la PO-531, de Pontevedra a Baión. También enlazará con el vial de acceso al puerto una vez que esté construido.

Preocupación en el hospital

Más grave parece la paralización de las obras de construcción de la tercera planta del Hospital do Salnés, una vez que se tuvo conocimiento de la suspensión de pagos presentada por la empresa constructora, Alcuba, que se encuentra en una difícil situación económica por la crisis financiera y el parón de la actividad inmobiliaria.

Oficialmente, el Sergas sigue manteniendo lo que ya decía antes de las fiestas navideñas, que las obras seguían adelante y que la empresa en ningún momento había comunicado su paralización. Pero los trabajadores del centro sanitario aseguran que no hay actividad, que las grúas no se mueven, no llega material y no se oyen ruidos, aunque no saben si se debe a que los trabajos están efectivamente paralizados o al descanso lógico de las fiestas. Lo único que se hizo en las últimas semanas fue el cierre de la nueva planta para evitar filtraciones de agua a la segunda.

La inauguración estaba prevista para estas fechas. Por supuesto, ese plazo ya no se va a cumplir, e incluso hay rumores de que la empresa ha pedido una prórroga de tres meses más, lo que podría atrasar su apertura hasta la primavera. «Estamos preocupados -reconoce el presidente del comité de empresa- porque el retraso va a afectar a la segunda fase, y mientras no haya más camas no se va a solucionar el problema de urgencias», dice Rafael Almeida.

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