La Policía Local comienza a multar también a los peatones en Vilagarcía

AROUSA

Otras ciudades en las que la medida ya está en marcha sancionan con 90 euros las faltas de los transeúntes

13 nov 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

A partir de esta semana, cualquier peatón que incumpla los preceptos del Reglamento General de Circulación se arriesga, en Vilagarcía, a correr la misma suerte que un infractor al volante. La orden que la jefatura de la Policía Local emitió este lunes no deja lugar a las interpretaciones: los agentes que patrullan las calles deben denunciar todas las infracciones que observen, incluidas las cometidas por los viandantes.

La decisión adoptada por la dirección del cuerpo municipal obedece, según la misma orden, a un análisis de las circunstancias que rodearon a los 37 atropellos registrados en la capital arousana en lo que va de año. A la vista de los datos, el informe concluye que una parte de los transeúntes incumple las normas de tráfico al cruzar la calzada, y que este comportamiento es causa inmediata de los siniestros acaecidos.

La normativa que los agentes deben tener en cuenta a la hora de multar tanto a conductores como a peatones se remite a los artículos 65, 122, 123 y 124 del Reglamento General de Circulación, así como a la Ley de Seguridad Vial en lo que respecta a la tipificación de las infracciones y a la cuantía de las penalizaciones correspondientes.

En principio, y a no ser que concurran circunstancias de extraordinaria gravedad, los incumplimientos de los transeúntes caerían bajo la categoría leve, penada con sanciones que pueden llegar a los 90 euros. En caso de que la infracción fuese considerada grave, las multas podrían ascender a 300 euros. No obstante, se trata de una cuestión interpretativa, por cuanto la letra de la ley únicamente menciona episodios de circulación para ilustrar este segundo grado de penalizaciones más duras, sin especificar si se refiere a la conducción de vehículos o al tránsito a pie.

Se podrá estar o no de acuerdo con el diagnóstico de la jefatura con respecto a la influencia del comportamiento de los peatones como causa de la ola de atropellos. Pero lo cierto es que medidas semejantes se están poniendo en práctica en poblaciones de toda índole y la más variada situación geográfica.

En el País Vasco, por ejemplo, la práctica de multar a los peatones se estableció en el 2006, como reacción a la constatación de que el 15% de los accidentes mortales registrados en la comunidad el año anterior habían sido atropellos. Las sanciones ascendían, por regla general, a 90 euros. Es decir, el máximo que la ley establece para las infracciones leves. El mismo criterio se está empleando en estos momentos en Madrid, donde la cuantía reservada a los viandantes es, igualmente, de 90 euros. En A Coruña se ponen en práctica periódicamente campañas de este tipo. La última vez que se hizo, las multas eran algo menores, alrededor de 60 euros. Por último, Cambados también aplica penalizaciones a los transeúntes, una iniciativa que puso en marcha el sargento Duarte.