Una cabezadita a 25 euros

AROUSA

Los hoteleros de Pontevedra estudian ofrecer habitaciones para la siesta a un precio más reducido que por pernoctar

29 oct 2008 . Actualizado a las 09:34 h.

Veinticinco euros dan para mucho... un buen libro, un plato de comida abundante, medio depósito de gasolina o ir y volver por la AP-9 hasta A Coruña. Y desde ahora, por esta cantidad también se puede encomendar uno al dios Morfeo después de comer en algunos hoteles de la ciudad. Tan solo 13 céntimos el minutos por poder soñar durante tres horas.

La propuesta de la Asociación Empresarial de Hospedaje de Pontevedra, Asehospo, de ofrecer un servicio de día para descansar está dirigido a empresarios o comerciales que quieran descansar de su jornada laboral durante un par de horas. Aunque este sería su público objetivo, la medida está abierta a cualquier turista o vecino de la ciudad que quiera dormir la siesta en una cama nueva.

A pesar de lo aparentemente novedoso de la medida, el presidente de los hoteleros de la ciudad, Bernardo Quinteiro, asegura que siempre existió el llamado Uso diario que desde las 12.30 hasta las 18.00 horas prestaba la habitación del hotel con fines empresariales. «Esta medida ya existía, aunque se utilizaba para la presentación de algún producto o reuniones de trabajo», señala Quinteiro.

Hacer frente a la crisis

En la actual coyuntura económica, el sector servicios trata de optimizar sus recursos para hacer frente a la crisis. Si los ingresos bajan por la escasez de turismo, las habitaciones se reparten mañana y noche y así la cuesta arriba se hace menos empinada.

Además de los 60 euros de media por pernocta, la dirección del hotel la alquila en las horas centrales del día para reactivar el negocio. Para que la gente se anime y descanse al mediodía, los hoteleros estudian aplicar un descuento de hasta el 60% sobre el precio final, aunque todavía no se han sentado a debatir esta propuesta en firme.

Ante lo jugoso de la medida, la asociación provincial se apresuró a decir que la oferta no pretende competir con los moteles. La finalidad del decanso, a priori, es diferente. Si la medida acaba cuajando, el presidente de la asociación en la ciudad explica que habría que poner más personal de limpieza para ofrecer un servicio óptimo. Durante el día hay trabajadoras de guardia, pero si son muchos los que optan por sestear, entrarían en juego el precio y la operatividad de la medida, según Bernardo Quinteiro. «Si se destinan muchas habitaciones a este tipo de descanso, habría que aumentar el personal y los gastos tendrían que compensar los nuevos ingresos», advierte.

Sin embargo, el presidente de Asehospo, José María Barbosa, explicó que habrá un cupo de habitaciones limitado dentro de cada hotel para no tener que contratar más personal de limpieza.

Todavía es una medida que está naciendo pero que para muchos comerciales puede significar un punto de inflexión a buen precio en su jornada laboral. «Así se hace frente a la crisis y el cliente tiene un sitio para desconectar un ratito, darse una ducha y continuar la jornada», indica Quinteiro.

Sea cual sea el uso de las horas de descanso, es para los hoteleros de la provincia un buen método para hacerle frente a la crisis de la mejor manera, durmiendo una siesta.