Con la excepción del fútbol, capaz de mover masas sentadas ante la televisión, todos los deportes necesitan promocionarse, enganchar al respetable y ganar aficionados. Ayer, en Vilagarcía, se promocionó la vela. Y se hizo con una regata en la que profesionales de reconocido prestigio compartieron embarcación con aficionados sin experiencia en esto de surcar el mar, pero con méritos reconocidos en otros campos. Con sol, frío y un viento que se hizo de rogar, la prueba comenzó ayer a eso de la una de la tarde.
Nuestro oro olímpico, Antón Paz, fue el maestro de ceremonias. Pese a estar con empacho de marisco (el viernes fue pregonero de la fiesta de O Grove), Paz dedicó un buen rato a explicar a los novatos qué es lo que tenían que hacer una vez en el barco. Luego empezó el desfile.
Tanto en la lista de profesionales como en la de amateurs sobraban los nombres de lujo. Entre los primeros estuvieron Roberto Bermúdez, Alberto García, Marga Cameselle, Tamara Echegoyen, Pepe Lis, Ramón Ojea y Antón y Carlos Paz. A sus órdenes se pusieron por unas horas deportistas de la talla de Óscar Pereiro, Gustavo Veloso o Vlado Güdelj. También hubo artistas, entre ellos Pedro Alonso. ¿Que quién es Pedro Alonso? Pues el apuesto mozo que da vida al Padre Casares.
No podían faltar a la cita. No sabemos si Castro Ratón pidió recomendación al cura de Louredo, pero lo cierto es que el teniente de alcalde obró un milagro y estuvo casi al mismo tiempo en el mar y dando una rueda de prensa.