Cuenta atrás en la plaza

AROUSA

El nuevo proyecto incorpora tiendas especializadas, un pequeño supermercado, planta multiusos y una cantina

30 sep 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Los tiempos que tormenta financiera que corren han relegado el proyecto de Mercasa para la plaza de abastos prácticamente al cajón de los diseños perdidos. Así las cosas, la concejalía de Promoción Económica trabaja en un diseño más ajustado al terreno. El pasado sábado, la responsable municipal del área, Rosa Abuín, se reunía en el auditorio con más de un centenar de placeros para presentarles uno de los anteproyectos que su departamento, abierto a las propuestas que se presenten durante los próximos meses, ha recibido.

La idea que predomina en el diseño parece gustar al colectivo, una de cuyas principales premisas, sino la primera, es reducir al máximo la aportación que cada uno de los vendedores debe poner sobre la mesa para colaborar en la reforma de la plaza. Este capítulo está, todavía, pendiente de definición. Pero el planteamiento para la distribución de los espacios de venta comienza a cobrar forma. Así, el anteproyecto otorga prioridad absoluta a los productos que concentran la actividad central de las instalaciones vilagarcianas: la pesca, la carne, las verduras y la fruta. El cliente debe acceder en primer lugar y con absoluta facilidad a estas cuatro áreas. Por ello, la planta baja se reservará, en exclusiva, para el producto fresco.

La oferta complementaria

En la primera planta, la intención de los autores del diseño es instalar una oferta complementaria. Por ejemplo, un pequeño supermercado que no pusiese a la venta alimentación fresca para evitar entrar en colisión con los intereses de los placeros. Además, la idea pasa por reservar espacio en ella para una serie de tiendas especializadas, si es posible relacionadas también con la gastronomía y la actividad productiva de la comarca. Las conservas o el vino se ajustarían como anillo al dedo a esta categoría.

En cuanto a la tercera planta, su uso será cuestión de amplio debate. Pero, en principio, al Concello le gusta la idea de habilitar un amplio espacio multiusos, en el que puedan tener cabida actividades como exposiciones, charlas o sesiones de trabajo. Lo que sí parece claro es que la plaza recuperará una clásica cantina. No un lugar para sentarse interminablemente, pero sí un puesto en el que tomar un café.

El proceso, en fin, acaba de empezar. La concejalía estudiará todos los anteproyectos que lleguen al departamento municipal, sometiéndolos a la opinión de los placeros, que podrán plantear sus propias propuestas. Y también a la Dirección Xeral de Patrimonio, pues se trata de un edificio catalogado. El diseño final se resolverá en concurso público.