El proyecto de mejora de la PO-550 afecta a dos municipios diferentes: Cambados y Meaño. La tramitación en ambos es desigual, pues mientras en Castrelo los técnicos han estacado los terrenos afectados por las obras, en Dena todavía se están acometiendo las expropiaciones. El motivo es, según Domínguez, que el regidor de esta última localidad se mostró contrario al proyecto, por lo que la Xunta le propuso cederla la titularidad del mismo para que acometiera los trabajos oportunos.
Hace solo unos días que técnicos de la consellería recorrieron la parroquia de Castrelo para marcar, con estacas azules, el terreno que es preciso expropiar para acometer la mejora de la seguridad vial. Según Domínguez, esta obra ha concluido por lo que, en breve, el director de la obra, la empresa concesionaria y la propia delegada recorrerán esta zona. El objetivo es el de comprobar in situ las modificaciones que se pueden realizar al proyecto previsto y ver «ata que punto é posible reducir o impacto desta obra».
A partir de entonces, será cuestión de días que los trabajos comiencen en Castrelo. En Dena, mientras, todavía está pendiente una reunión con los vecinos para tratar de explicarles la obra.