Risas y nervios para volver al cole

Begoña Paso redac.arousa@lavoz.es

AROUSA

12 sep 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Después de dos meses con la mochila en el armario, ayer llegó la hora de desempolvarla y cargársela al hombro. El 11 de septiembre era la fecha marcada en el calendario para el final de las vacaciones. Y ese día llegó. Para algunos, más rápido de lo que hubiesen deseado. Otros, en cambio, ya lo esperaban ansiosamente. Por eso, como cada año, ayer hubo sonrisas, hubo lágrimas y, sobre todo, hubo muchos nervios entre los alumnos pero también, por qué no, entre los profesores.

Lo que más cuesta, sin duda, es volver a madrugar después de tantas semanas sin hacerlo. Por eso en algunos coles tuvieron compasión de los críos y ese primer día los dejaron llegar un poquito más tarde. En cualquier caso, las clases comenzaron en Vilagarcía sin ninguna incidencia reseñable, salvo algún profesor que se incorpora más tarde o alguna obrilla que todavía ha quedado pendiente.

Un buen puñado de niños acudían al cole por primera vez. Los que tienen la suerte de tener hermanos mayores en la misma escuela se sentían más arropados por su experiencia. Los que no tenían esa ventaja, una vez que los mayores que los acompañaban se fueron, tuvieron que afrontar solos esos primeros momentos. Pero ni los unos ni los otros se libraron el gusanillo en el estómago que siempre supone el primer día de clase.

Pero si ayer se veían muchos niños en la puerta de los colegios, también se veían muchos abuelos. Ellos son la salvación para muchos padres que trabajan, y cada vez son más los mayores que viven ese primer día de cole de los niños y, sobre todo, los días que ya no son el primero.

Pero si todos los colegios de la comarca volvieron ayer a recibir las risas de los niños, en el caso del de A Lomba no fue así. Los alumnos de este centro de Vilagarcía tendrán que esperar al lunes para regresar a las aulas. Y seguro que muchos están impacientes por hacerlo, porque tendrán muchas ganas de ver el flamante edificio que les han construido. Pero, con calma, que el lunes se acabarán ya las vacaciones para todos y los 450 chavales de A Lomba podrán corretear por los pasillos del nuevo colegio como sus compañeros hicieron ayer.