Los titulares de los chiringuitos de playa y negocios de alquiler de hidropedales y tumbonas precisan una autorización de Costas y del concello correspondiente para instalarse en las playas, a cambio de la cual deben pagar un canon.
Los empresarios afincados en O Grove dicen que este ayuntamiento tiene las tarifas de las más caras que hay en Galicia. Este verano la concesión de chiringuito más barata otorgada en este concello fue de 9.500 euros, aunque en algunos casos llegó a los 11.500 euros. Esta concesión tiene de vigencia desde el 1 de junio hasta el 30 de septiembre. Estas cifras están equiparadas, por ejemplo a Sanxenxo, pero doblan a las que existen en Baiona después de la subida aplicada en O Grove en el verano del 2007. Antes de esa fecha se partía de precios que rondaban los 5.000 euros por temporada, según informaron los empresarios del ramo que insisten en que es necesario dar más facilidades «sobre todo en un verano tan malo como este». Entre estas facilidades figuran rebajar los precios e iniciativas como las llevadas a cabo en Nigrán. Allí, a petición de los empresarios, el Concello renovó automáticamente las concesiones para el verano próximo. Además de la carestía del canon, otra queja que plantean los dueños de los chiringuitos es que le conceden los permisos muy tarde. Este verano no pudieron abrir sus puertas antes del 20 de junio, cuando la concesión tiene vigencia desde primeros de ese mes. En otros municipios costeros el trámite es más ágil, sostienen. El Concello de O Grove otorgó este verano nueve concesiones para puestos de comida y bebida en la playa que se reparten entre A Lanzada, As Pipas, Area de Reboredo, Carreiro y Paxareiros. Otras playas disponen de este servicio pero corresponden a negocios de instalación fija, como es el caso de Area Grande.