Nuestra edil Dolores Couso puede sentirse orgullosa, pues la entrada de Trabanca tiene una apariencia sobria. Le pusieron una malla con helechos como orla y en sus muchos agujeros, hay maleza que la adorna; predominan los colores de las especies autóctonas: verde toxo, verde hierba y algún verde terracota. (De los más bellos jardines, el nuestro es una fiel copia).
Yo entiendo que es oneroso un sembrado de amapolas, y la venta de caminos no da para muchas glorias..., pues con novecientos euros apenas compras las hojas. Ahora es que me percato por qué no limpian las brozas que invaden nuestros senderos... ¡La venta es una bicoca! Y al ahorro de «no hacer» las cuentas salen redondas. Quizás así consigamos o que tienen otras zonas: casa de cultura, aceras, los bancos y otras mejoras, y dejar alguna vez de ser barriada de mofa.
Ángeles Conde C
. Vilagarcía