Sol y altas temperaturas. Esas son las condiciones meteorológicas que los viticultores y bodegueros de Rías Baixas desean para los próximos quince días. Esas condiciones meteorológicas evitarían los ataques de botritis, permitiría que la uva madurase adecuadamente y dejaría a los viticultores recoger la cosecha sin prisas.
A pesar de que la climatología no se ha portado bien con Rías Baixas, lo cierto es que la cosecha de este año se encuentra en buenas condiciones. Hasta ahora, la uva no presenta daños por enfermedades e incluso en algunas zonas está madurando de forma adecuada. Y es que es la maduración lo que más preocupa ahora a los profesionales de este denominación de origen. «En principio creemos que le va a costar un poco madurar», explican los técnicos del consello regulador. También añaden que, por ahora, la situación no es para preocuparse «pues muchos viticultores cuentan que la maduración solo lleva unos días de retraso con respecto al año pasado», añaden.
Así las cosas, en el consello esperan que la recogida de la uva pueda comenzar a mediados de septiembre. Todo dependerá, de las condiciones meteorológicas que se den hasta entonces. O Salnés será una de las últimas zonas en comenzar la recogida, como ya viene siendo habitual.