El DOG publicó el decreto que oficializa el escudo y la bandera de este municipio. Se estrenarán pronto, en el multiusos
21 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Podría parecer que un Concello como el de A Illa no necesita símbolos propios. Los símbolos sirven para afianzar personalidades colectivas, y los isleños tienen muy claro que todos ellos forman una unidad particular. Una fuerza capaz de conquistar, aún no hace tantos años, la independencia para la parroquia de San Xulián. Una fuerza que eligió, en 1999, un logotipo provisional para identificar a esta localidad recién nacida, con el que todo el mundo ha parecido sentirse cómodo.
Pero el tiempo ha pasado, el Ayuntamiento ya ha empezado a cumplir años, y ha llegado la hora de dotarse de unos símbolos oficiales. Un escudo y una bandera que, desde ayer, son definitivos. La publicación en el DOG de la aprobación de los diseños presentados por el Concello ha cerrado un proceso en el que las normas de la heráldica han mandado. Los símbolos que hasta ahora no eran más que diseños sobre papel, han cobrado vida.
En el Concello confirmaban ayer que ya existe una bandera bordada en tela: trece relucientes conchas de viera blancas sobre un fondo azul. También el escudo se ha corporizado: de nuevo trece conchas de vieiras, esta vez rodeando un mar ondulado por el viento, un puente moderno y un faro del que salen cuatro haces de luz.
Esos símbolos dotados de forma física serán utilizados pronto. A la vuelta de unos días, si se cumplen las previsiones, el edificio Multiusos que se ha levantado tras el Concello abrirá sus puertas. Una gran inauguración servirá para recordar todo el esfuerzo que ha costado sacar adelante esas instalaciones. Y en esa gran inauguración parece que ondeará, por primera vez, la bandera azul de A Illa.
Respeto
Aunque se hayan dotado de nuevos símbolos, los isleños prometen ser agradecidos. Por eso, no dejarán caer en el olvido al anagrama que durante los últimos nueve años ha puesto imagen al Concello. En él hay unas olas, las del mar que rodea A Illa; hay una dorna, una embarcación tradicional; y entre el mar y el barco se forma una letra, la a de Arousa, que se eleva poderosa ante un brillante sol. Ese anagrama fue elaborado en su día por Cristina Allo. Ahora, un símbolo mucho más formal, creado según las normas de la heráldica, le dará el relevo.