Equinos en la cuadra y en el plato

Begoña Paso

AROUSA

Mosteiro celebró ayer, como cada 15 de agosto, la Feira anual do Cabalo, que acompaña con la fiesta de la carne de potro

16 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El Castrove es un monte de caballos. Así que no es de extrañar que en su falda, en el municipio de Meis, se venere a este animal. Tanto es así que desde hace años dedica una jornada a exaltar las cualidades de este animal tanto de vivo como en su faceta culinaria.

En el corazón de Meis, en Mosteiro, han elegido el 15 de agosto como el día de la raza equina, y en él celebran la Feira anual do cabalo y la fiesta gastronómica de la carne de potro.

Por el mercado de ganado desfilaron desde primera hora de la mañana más de medio millar de ejemplares equinos. Algunos de ellos estaban destinados a la venta. Otros, a la exhibición. Como suele ocurrir, la mañana se dedica especialmente a la trata de ganado, y todos aquellos que tienen interés por comprar o vender pasan durante las primeras horas por el recinto ferial.

Ya por la tarde se iniciaban los concursos de estampa, en los que los ejemplares inscritos compitieron por hacerse un hueco entre los caballos o las yeguas más bellos de sus respectivas razas.

Y como entre la mañana y la tarde lo que procede es un buen almuerzo, todos los asistentes pudieron seguir disfrutando con los equinos, en este caso con la carne de potro.

A pocos metros del recinto ferial, en el antiguo Campo da Feira, hoy plaza de España, se celebraba la octava fiesta gastronómica de la carne de potro. Por seis euros los asistentes pudieron degustar una ración de empanada, una de carne al horno con patatas, una botella de vino y una ración de pan.

Esta fiesta ha cumplido ya su octava edición, siempre con el objetivo de promocionar esta carne que todavía es residual en los hábitos de consumo españoles y que, sin embargo, es de primera calidad y sin pizca de grasa, dicen.