Adiós a la diversion veraniega

Carlos Lorenzo redac.arousa@lavoz.es

AROUSA

07 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Atravesar la puerta de la carpa que la fundación La Caixa ha colocado en la explanada del auditorio de Vilagarcía hace un par de semanas y hasta finales del mes de agosto es algo así como meterse en una máquina del tiempo. Eso sí, echándole un poquito de imaginación. De todas formas si algún espécimen que yo me sé (todos conocemos algún ex presidente «tolón, tolón», por poner un ejemplo) visitase la exposición, alguno de los presentes se llevaría un buen susto pensando que los monitos dentro representados, bastante reales por cierto (la luz tenue ayuda un poco) habrían cobrado vida. De hecho, los más pequeños hacen bromas al lado de sus amigos disecados y la verdad es que la imagen es bastante singular. Hablando en serio, la exposición es un lugar interesante por el que acercarse si se quiere conocer el origen de nuestra especie, compararse con nuestros antepasados a tamaño natural y alguna curiosidad prehistórica más.

Los niños que lograron entrar en las ludotecas que este verano ofertaba el Concello de Vilagarcía dicen adiós mañana al mes y poco de diversión mañanera. Ayer visitaron, como broche final, la exposición Orixes de la que salieron entusiasmados. Los niños de edades comprendidas entre los tres y los siete años miraban atónitos a sus antepasados. Algunas reproducciones como el Homo Florensiensis eran de su altura y sonreían al verlas.