El verano es para aprender

M. Alfonso redac.arousa@lavoz.es

AROUSA

30 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Muchos son los estudiantes que este año no tendrán verano. No porque no hayan cumplido con su labor y aprobado todo en junio, sino porque a algunos les ha tocado eso de hacer prácticas durante la temporada estival. Es el caso de los doce estudiantes de medicina que estos días trabajan ya en el Hospital do Salnés. Entre ellos hay dos vilagarcianos. José María Trasende e Iria Miguéns llevan ya unos días aprendiendo los secretos de la medicina.

Pero a pesar de tener que trabajar en verano, estos dos alumnos están encantados. Valoran, sobre todo, el trato directo que tiene con los médicos y los pacientes, que les permite aprender muchas cosas. José María presta servicio en Urgencias, mientras que Iria se reparte entre cardiología y pediatría. Tal y como están las cosas no nos vendría nada mal tener un nuevo pediatra en la comarca. Aprendiendo nuevos juegos. Otros que también pasan el verano aprendiendo cosas son los chavales de Cambados. El programa de actos del Concello es tan completo que los pequeños podían elegir entre clases de yoga o baile moderno y entre talleres de juguetes y de pintura. Según cuentan las responsables de esta programación, son las actividades gratuitas las que han tenido más éxito entre los escolares. Es el caso de las clases sobre juegos tradicionales. El patio del colegio Magariños se convierte todas las mañanas en un recinto en el que los más pequeños aprenden a saltar al truquel o a jugar a unos rudimentarios bolos. Entretenimientos, todos ellos, que nada tienen que ver con los videojuegos a los que tan acostumbrados están y que, sin embargo, son igual de divertidos. O incluso más. Estas clases son, sin duda, una buena forma de pasar un verano. Por eso el Concello las ha trasladado también a todas las parroquias del municipio, para que ningún escolar se quede sin nada que hacer durante la temporada estival.