El nuevo proyecto para la PO-531 tampoco convence a los vecinos

A. Castroverde

AROUSA

Los retoques dados al plan para reformar la carretera Pontevedra-Curro tampoco convencen, al menos a primera vista, a los vecinos. El nuevo proyecto de la PO-531, mostrado ayer por Política Territorial a un representante de la zona, sigue preocupando al colectivo que protagonizó sonoras protestas contra el desdoblamiento. Afecciones a negocios y viviendas, el impacto de las vías de servicio y el seto central de separación de calzadas son ahora los puntos más polémicos.

La delegada de Política Territorial en Pontevedra, Isabel Domínguez, se entrevistó ayer con el presidente de la plataforma de vecinos afectados, Manuel Corredoira. Se trataba de mostrarle los cambios en el proyecto prometidos desde Santiago y que habían llevado a los afectados a suspender su campaña de movilizaciones, así como los cortes de tráfico en la PO-531, para dar un margen a la consellería que permitiese retocar el documento técnico.

Corredoira salió un tanto decepcionado del encuentro. «Seguimos con moitos problemas e a min non me acaba de convencer: eu tiña outra idea polo que dixo a conselleira nos medios», comentó.

El líder vecinal se quejó de entrada de que la delegada solo le permitió ver el nuevo proyecto «por encima» y de que no le permitió hacer fotocopias para poder mostrárselo a los vecinos. El argumento empleado por Domínguez es que el proyecto todavía no era definitivo y que tendría que esperar a principios del próximo mes de julio para autorizar reproducciones de los planos y demás especificaciones técnicas.

Corredoira ve bien el tratamiento que se da a los núcleos urbanos, en concreto, A Devesa y Curro, donde se prevé la construcción de aceras y aparcamientos. «Quedan moi ben», comentó.

Cuatro casas

Pero, a partir de ahí, se acaban las satisfacciones. Una de las principales preocupaciones es, según el líder vecinal, que sigue habiendo zonas con vías de servicio que afectan a negocios y viviendas. Y es que uno de los motivos de la protesta era que estas vías restaban clientela a los negocios o dificultades en el acceso a las viviendas, obligando a dar rodeos para llegar a ellas.

«Hay afeccións moi grandes», indicó Corredoira, quien admite, no obstante, que habrá una reducción de las casas afectadas. Una estimación no definitiva realizada por el presidente de la plataforma indica que las obras seguirán llevándose cuatro. En dos casos se trataría de casas ya antiguas, pero en otros dos serían viviendas más modernas y consideradas «das boas».