«Ahora compran una lámpara, pero amueblar un piso, ya no»

AROUSA

Muebles Cancelo lleva 52 años abierto al público, así que su propietario, Luis Cancelo, ya fue testigo de tres crisis económicas. «La peor fue la de los setenta, aunque yo era muy joven, luego vino la de los noventa y ahora esta, que aún no sabemos hasta dónde va a llegar».

No cree que en Vilagarcía vaya a cerrar ninguna mueblería, aunque sí sospecha que habrá un reajuste del sector en Galicia. El negocio local tiene una ventaja, y es que todavía no se ve muy influido por la crisis inmobiliaria. «Aquí todavía compran mucho los madrileños y los catalanes, y ellos aún no lo notan porque los pisos cuestan 150.000 euros, y eso para nosotros es mucho, pero para ellos es una ganga». Con todo, calcula que las ventas, desde el pasado otoño, bajaron en torno a un 20%. «Lo bueno es que mueblería no es solo mueble, es un somier, un colchón, un armario... Ahora vienen y compran una lámpara, pero amueblar un piso entero, ya no».

Al margen de los factores internacionales y nacionales que han dado lugar a la crisis, Cancelo habla también de escollos locales, como la competencia que el sector considera desleal del mueble portugués, que celebró una feria en Fexdega. «Yo puedo entender al patronato, porque tiene que celebrar ferias, pero lo que no puede ser es que mi alcaldesa esté allí y aplauda un evento que perjudica al comercio de Vilagarcía».