Una docena de embarcaciones soltaron amarras o se hundieron en la comarca
19 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Vientos de hasta 120 kilómetros por hora y un oleaje de los que imponen fueron las causas de que la pasada noche fuese difícil dormir en la ría, al menos para los arousanos que residen más cerca de la costa y para los que viven del mar, que pasaron la noche a la expectativa ante lo que se veía venir. Y aunque el balance no fue tan importante como en otras zonas costeras gallegas, la recasa del temporal permitió dar una idea de cómo se había vivido la jornada en la ría.
El mal tiempo se ensañó especialmente con los puertos, y sobre todo, con Porto Meloxo, donde cuatro embarcaciones se fueron a pique y otras cuatro se soltaron de sus amarres y aparecieron varadas en arenales de la localidad. Se hundieron dos botes, una lancha de recreo de diez metros y un velero, y varios barcos de bateas, una dorna y otro bote navegaron a la deriva hasta que finalizaron su alocado viaje en las playas de la península. A las cuatro de la madrugada, los equipos de socorro hicieron lo inevitable por mantener a flote el velero, pero el viento y el fuerte oleaje lo impidieron.
En el municipio meco, además, hubo varios apagones de luz a lo largo de toda la noche, y los contenedores volaron en las calles de la localidad. Por la mañana, ya con la mar en calma, los servicios de emergencias se dedicaron a retirar árboles caídos por todo el municipio.
El muro de A Lomba
Los bomberos de O Salnés también tuvieron que realizar varias salidas, sobre todo los de la subsede de Vilagarcía. A las tres de la mañana tuvieron que retirar un árbol caído en Vilaxoán que dificultaba el tráfico, además de retirar los restos de un muro del colegio que se está construyendo en A Lomba y que también obstaculizaba el paso de los vehículos por la carretera. En A Illa volaron los contenedores, hubo que retirar ramas de gran tamaño que ocupaban la acera cerca del mercado y otra en la zona de O Charco que quedó tirada sobre el tendido eléctrico. En Vilanova, en cambio, no hubo que registrar incidentes de consideración, únicamente dos escaleras que comunican con la playa en el paseo de A Braña y que se cayeron.
En total, un sinfín de incidentes de carácter menor que podrían haber tenido consecuencias más graves de haber ocurrido de día.