15 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
Vilagarcía vive una crisis política profunda. El caso de la orden de que la policía local vigilase a los miembros del Grumir amenaza con romper el pacto PSOE-BNG, con hacer imposible el necesario entendimiento de los socialistas con Izquierda Unida y Rivera Mallo y con agotar el crédito de Dolores García como alcaldesa de la ciudad. Así está la cosa.