Llega la primavera y ya apetece salir del encierro invernal y disfrutar del aire libre. Si nos ocurre a los mayores, qué no pasará con los más pequeños. Lo bueno es que fuera de las aulas también hay mucho que aprender, así que colegios y concellos idean salidas para conjugar diversión y aprendizaje.
Ayer coincidieron en Vilagarcía varias propuestas de ese tipo. En la casa de cultura se inauguraba una exposición didáctica sobre la fauna ibérica. Y para su estreno, nada mejor que un grupo de niños, que siempre son los mejores amigos de los animales. Los alumnos de segundo curso del colegio de A Escardia se trasladaron hasta la sala de exposiciones para disfrutar de los paneles y atender a las explicaciones de los expertos.
Allí coincidieron con la alcaldesa, Dolores García , el concejal de Cultura, Xosé Castro Ratón , y representantes de la obra social de Caixa Galicia, organizadora de la exposición. Eran los encargados de inaugurar la muestra, pero finalmente los niños se convirtieron en los auténticos protagonistas del acto. Contestaron disciplinadamente a las preguntas de la regidora y atendieron como buenos alumnos a las explicaciones. Eso sí, tuvieron un momento de especial algarabía cuando el responsable de Caixa Galicia, Francisco Domínguez , les mostró una fotografía de su perro en su teléfono móvil. Una auténtica avalancha de niños de arremolinó a su alrededor.
Pero los de A Escardia no fueron los únicos niños que ayer se pudieron ver por las calles de Vilagarcía. Escolares del Anexo A Lomba, de Rubiáns y del colegio Sagrada Familia abrieron el programa Vilagarcía, a túa escola . El Puerto, el Centro de Interpretación de la Ría de Arousa (CIRA) y el embalse de Castroagudín fueron los lugares que los estudiantes visitaron dentro de este plan que tiene como objetivo que los niños vilagarcianos conozcan mejor la ciudad en la que viven. Las actividades continuarán en las próximas semanas con nuevas propuestas.
La Fundación de Deportes Municipal se llevó ayer a los isleños más jóvenes de paseo. A las cuatro y media de la tarde, subidos en sus bicicletas y bien pertrechados con sus cascos, un puñado de rapaces inició un paseo por su municipio. Teniendo en cuenta lo limpia y cristalina que fue la tarde de ayer, el paseo -empezó y remató en O Regueiro, y se deshiló por las calles Sor Aurora y Riasón, bordeó la costa hasta el monte Cabodeiro y el puerto de O Xufre- debió de ser una auténtica delicia.