FCC reducirá los explosivos en el vial del Puerto para garantizar la seguridad de los vecinos

AROUSA

17 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Los graves problemas de seguridad que los vecinos de Outeiro, en Cornazo, vienen padeciendo desde hace meses a raíz de la construcción de la circunvalación sur de Vilagarcía se asomaron ayer a una solución. La Consellería de Industria, que desplazó a la capital arousana a uno de sus técnicos, modificará el proyecto de utilización de explosivos en la apertura de la conexión del Puerto con la AP-9, que hasta el momento se detonaban sin garantizar la integridad de las personas y de sus bienes. La medida fue acordada a lo largo de una reunión que el especialista autonómico mantuvo a pie de obra junto a la responsable municipal de Promoción Económica, la nacionalista Rosa Abuín, y un técnico de la empresa FCC, a la que el Ministerio de Fomento adjudicó los trabajos. Los cambios en el proyecto se basarán en tres puntos. En primer lugar, la reducción de la carga de los explosivos puesto que, si bien se ajustan a la legalidad y al proyecto autorizado en su día por la Subdelegación del Gobierno, lo cierto es que en la práctica se ha demostrado excesiva. No en vano, los vecinos, cuyas primeras viviendas se ubican a escasos cien metros de las obras, han tenido que soportar auténticas lluvias de piedras de hasta cincuenta kilogramos. En segundo lugar, en el documento se introducirá la necesidad de proteger la zona de viviendas con las medidas que se consideren más oportunas. La instalación de vallas o redes evitará que hasta las zonas habitadas llegue cualquier roca que pueda desprenderse. En último lugar, también la propia orientación de las voladuras será modificada a fin de intentar que los residuos se aparten lo más posible de las casas. Seguimiento de los trabajos Además de esta serie de intervenciones preventivas, el técnico de Industria se compromete a que el departamento autonómico realice un seguimiento oportuno de los trabajos, una vez se autoricen de nuevo las voladuras. Cabe destacar, en este sentido, que la consellería paralizó cautelarmente la utilización explosiva el martes, en cuanto tuvo noticia de lo ocurrido a través de la concejala Rosa Abuín. Abuín puntualiza que la reanudación de las detonaciones no tendrá lugar hasta que se introduzcan en el proyecto, se autoricen y se lleven a efecto los cambios. Entretanto, la paralización, afirma, será absoluta. La concejala calcula que este momento no llegará al menos hasta la última semana de enero. En cualquier caso, la responsable municipal de Promoción Económica, que anoche se reunía con los vecinos en el local social de Os Borrizos, explica que los trámites a realizar a partir de ahora se desarrollarán «coa meirande urxencia co obxecto de non demorar máis a execución dunha infraestrutura tan necesaria como o enlace portuario». El proyecto, una vez modificado, debe ser autorizado por la Subdelegación del Gobierno. Los afectados nunca han cuestionado la necesidad de una actuación que dotará a la ciudad de una imprescindible variante sur, además de encauzar el espeso tráfico rodado que genera el Puerto. Sus siete kilómetros de longitud costarán alrededor de 41 millones de euros. De hecho, es la principal inversión que Fomento ejecutará este año en la comarca de O Salnés.