Un lerezano en la alcaldía de Meis

Dos historiadores rescatan la figura de José Manuel Arribas Hermida, un regidor de la República que sufrió prisión tras la Guerra Civil


En estos tiempos de recuperación de la memoria histórica, la revista Cedofeita, de la asociación cultural de Lérez del mismo nombre, publica un artículo de Celso Xavier Milleiro Sánchez y Mario Gallego Rey, en el que se recoge la historia de un vecino de parroquia que fue, durante la República, alcalde de Meis y luego encarcelado por el régimen franquista.

Se trata de José Manuel Arribas Hermida, nacido el 7 de marzo de 1902, en el seno de una familia humilde. Sus padres eran el albañil Francisco Arribas Ramallo y Jesusa Hermida Magdalena, que formaron una numerosa familia. Una de sus hijas, Sofía, fue la propietaria de la panadería La Lerezana.

De la infancia de José Arribas no se sabe mucho, especulándose con que iniciara sus estudios en el colegio de la parroquia y que comenzara a trabajar muy joven para ayudar a su familia. En el aspecto político, se crió en un ambiente familiar de izquierdas.

Su hermano Luciano tenía ideas progresistas y fue uno de los fundadores de Juventud Lerezana, en la que es muy posible que también participara José. Su vida transcurrió en Lérez hasta que se casó con Melania Martínez Martínez, de San Salvador de Meis, municipio al que se trasladó a vivir la pareja. El matrimonio tuvo cuatro hijos.

Persona emprendedora, además de trabajar en el campo se dedicó a otras actividades. Así, en su casa tenía un negocio relacionado con la leche y creó una empresa vinculada a la línea de autobús que unía Pontevedra con Vilagarcía.

Paralelamente a su actividad profesional, empieza a desarrollar una actividad política. Así, en 1934 echa a andar la Fraternidade Obreira de Labregos de Meis, de la que apenas hay datos pero que debió de tener su importancia puesto que llegó a tener centenares de afiliados y de la que se supone que Arribas fue uno de sus fundadores, siendo presidente en 1936. Esta asociación era de izquierdas y no estaba constituida legalmente, pues no figura en el libro de registro del Gobierno Civil, según se recoge en el trabajo de Milleiro y Gallego Rey.

Elecciones

Es precisamente en ese año, 1936, cuando el Frente Popular gana las elecciones el 16 de febrero. José Manuel Arribas es nombrado, por aclamación, alcalde de Meis, un municipio de fuerte tradición conservadora en el que sorpresivamente la coalición gana en cinco de las seis mesas del municipio. El 15 de marzo de ese mismo año se constituye la comisión gestora del citado concello y se le nombra alcalde. De su gestión como apenas hay nada que reseñar debido al golpe de estado del 18 de julio, si bien en una sesión extraordinaria del mes de abril, el Concello acordó por unanimidad, contribuir con 50 pesetas a ayudar a sufragar los gastos originados por el plebiscito del Estatuto de Galicia. También en ese mes, la corporación acordó nombrar una comisión gestora para organizar la fiesta de 1 de marzo, que fue la única vez que se celebró de forma oficial por el Concello a lo largo de la historia de esta efemérides.

El estallido de la Guerra Civil interrumpió su actividad como alcalde, y Arribas tuvo que defender la legitimidad republicana en esos momentos. Permaneció en su puesto y siguiendo las instrucciones del gobernador civil de Pontevedra, ordenó requisar las armas.

El 21 de julio, el Concello de Meis fue rodeado y tomado por las fuerzas sublevadas, que habían desplazado un camión con soldados a la Casa Consistorial. El entonces alcalde se refugió en la rectoral de la parroquia de Besomaño, en Ribadumia.

Capturado y sometido a un consejo de guerra en Cambados el 14 de abril de 1937, fue condenado «por malversación de caudales a pena de suspensión de cargo público y derecho de sufragio activo y pasivo y multa de 250 pesetas» en un juicio orquestado para desprestigiar su labor como alcalde y hacerse con una importante cantidad de dinero.

En el informe de la Guardia Civil se indicaba que Arribas «observa mala conducta moral pública y privada. Pertenece a la sociedad comunista La Fraternidad de Obreros Agricultores de Meis, en la que ejercía el cargo de presidente. También ejerció de alcalde de Meis durante el dominio del Frente Popular. Profesa ideas comunistas y efectuó intensa propaganda de este ideal, coaccionando a los obreros para que se afiliasen a dicha sociedad».

Fuga

Aunque no hay datos sobre su ingreso en prisión, primero estuvo en la cárcel de Cambados pasando, luego a la de Pontevedra. Tras el consejo de guerra fue trasladado al penal de la Illa de San Simón y de ahí, a uno de los más tristemente célebres, la fortaleza de San Cristóbal, en Iruña, Pamplona. Ingresó el 11 de octubre y participó en la fuga masiva del 22 de mayo de 1938, provocada por las pésimas condiciones que sufrían los presos.

De los 794 fugados solo volvieron con vida 585, según se recoge en el citado trabajo, siendo los demás cazados como animales. A consecuencia de esa fuga, fue condenado a 17 años de reclusión por «auxilio a la rebelión» y permaneció encerrado hasta que el 13 de septiembre de 1940 logró la prisión atenuada en su domicilio del lugar de O Marco. En febrero de 1944 le fue conmutada la pena por un año de prisión menor. Tras su salida de la cárcel se apartó de la actividad política y se dedicó a su trabajo en el campo hasta su jubilación. Murió en su casa el 7 de agosto de 1977.

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