Es ya todo un clásico de estas fechas. Están la lotería de Navidad, Isidro rosmando porque tiene el bar lleno y el España-Portugal. Son los tres pilares que entretienen la espera hasta las uvas del mediodía, el nuevo elemento que caracteriza las Navidades vilagarcianas, aunque a esto último lo hayan cambiado de ubicación, quizás porque hay quien necesita dar la nota para que veamos los que pagamos los impuestos que trabaja. O para aumentar los atascos, que hay gente muy rara. Un día de estos nos sorprenden con una Festa da Auga seca. Volviendo al tema, hay que decir que España vapuleó (4-1) a una Portugal que parece ser que tenía bajas sensibles. El partido, por cierto, estuvo a punto de no celebrarse por distintos desencuentros y para impedir que una tradición que está a punto de cumplir dos décadas se pierda está a punto de formarse una comisión organizadora para darle un pulo al evento.
Sí. Hubo baloncesto femenino antes del Extrugasa. Ayer en Cambados se reunieron algunas de las pioneras para enseñar a las jugadoras de las categorías inferiores del Xuventude que quien tuvo retuvo. Allí estuvieron, a las órdenes de Jorge Castiñeiras, las dos Aracelis o Margot, que incluso marcó un triple. Al final triunfó la experiencia sobre la juventud (36-28).
Sucedió en el auditorio de Vilagarcía, cierto es que a una hora que no está al alcance de muchos. Si a las nueve de la noche usted también estaba trabajando ya le contamos nosotros que el concierto ofrecido por la banda sinfónica de la federación de bandas fue un éxito.