Dos años después de que se anunciasen los primeros estudios previos, Política Territorial presentó ayer el anteproyecto para desdoblar la carretera de Vilagarcía entre Pontevedra y Curro. Varios tramos de la PO-531 tendrán en el futuro cuatro carriles, se construirán numerosas vías de servicio, pasarelas peatonales y aceras. La ampliación anunciada ayer por Política Territorial, que costará 26 millones, prevé tres o cuatro carriles en 7 de los 8,5 kilómetros comprendidos entre la rotonda de O Vao -a la salida de Pontevedra- y Curro (Barro), a escasos metros de la conexión con la futura autovía autonómica a Vilagarcía.
Este tramo había sido ya enmendado en los años 90, durante la etapa del ex conselleiro Cuíña Crespo, con la construcción de numerosos carriles lentos, después de que el primer Gobierno socialista se negase a dejar sin peaje el tramo Pontevedra-Curro de la autopista AP-9, negativa que se repetiría tras la llegada del PP al poder.
Aquella ampliación alivió algo los problemas de circulación en el tramo, pero se mostró insuficiente para rebajar la peligrosidad y agilizar la circulación en uno de los trayectos con más tráfico de toda la red autonómica,que el año pasado registró una intensidad media diaria de circulación de más de 20.000 vehículos, es decir, más del doble de lo que normalmente se considera necesario para una autovía.
Ahora, el departamento dirigido por María José Caride prevé implantar varios tramos-aliviadero con cuatro carriles, entre ellos, uno a la salida de Pontevedra desde O Vao y otro a partir de la rotonda de San Caetano, que finaliza antes de llegar a la zona de A Devesa.
También habrá cuatro carriles en la zona final de enlace con la rotonda que dará acceso a la futura autovía a Vilagarcía. En total, el desdoblamiento afectará a 3,5 kilómetros de los 8,5 del recorrido.
Además de los 3,5 kilómetros con cuatro carriles, la reforma prevé que la carretera pase a tener tres carriles en 3,3 kilómetros más. Política Territorial construirá a mayores casi seis kilómetros de vías de servicio -en algunos tramos a los dos lados- para que el tráfico más local no impida una circulación más fluida y segura por la vía.