Cada complejo dará servicio a un mínimo de diez mil vecinos

La Voz

AROUSA

Es cierto. El uso del agua como fuente de salud y vigor está de moda. Por eso en Montero Ríos trabajan con ahínco en la planificación de la futura red de complejos termales: la construcción de ese tipo de instalaciones no es precisamente barata, y la Diputación, en esta ocasión, no podrá poner una pica en cada municipio de la provincia.

«Está claro que este tipo de instalacións non se poden proxectar de forma illada, teremos que tender a unir núcleos de poboación», explica Louzán.

Es decir: cada centro deberá estar concebido para dar servicio a una población de entre diez y veinte mil personas. «Haberá localidades que elas soas xa alcancen esas cantidades, pero haberá outros casos nos que unhas instalacións terán que dar servicio a varios municipios», señalaba el presidente de la Diputación provincial.

Rafael Louzán considera que esa red de establecimientos termales es perfectamente compatible con las políticas que se están desarrollando desde la Diputación y con las necesidades reales de los ciudadanos.

Unas necesidades que, dice el dirigente popular, la Xunta de Galicia no está satisfaciendo con la agilidad que se espera de una administración pública.