El entrenador del Vilalonga, Josiño Abalde, desató ayer toda su frustración contra el colegiado del partido que el pasado sábado enfrentó a su equipo con el Cerceda en el Campo de O Roxo. El técnico tachó el arbitraje del ferrolano Formoso Sánchez de «lamentable e implacable».
Abalde acusa al colegiado de emplear dos varas de medir en el encuentro, permitiendo al Cerceda faltas continuas mientras al Vilalonga lo castigaba con tarjetas que no merecería. Como por ejemplo, «a que lle sacaron a Machu por empurrar a un contrario, non sei se dentro ou fora da área local, cando o empurraron a el».
Pero el atentado principal contra los intereses del conjunto arousano llegaría, explica Josiño, en el minuto 76, cuando Formoso Sánchez señaló penalti por una supuesta mano de Avendaño, «cando o balón lle da na cadeira, e logo de que se aparte de diante del un rival ante o paso do balón».
«Estánnos a provocar»
Josiño comenta que «non me gusta o que está a pasar co tema arbitral, semella que nos están a provocar. O sábado sentínme impotente». El entrenador pide que «porque non protestemos, non nos traten coma tontos».