Todo el revuelo generado en torno a la escuela de música parece no afectar al director del centro, Alfonso Galbán, quien, en referencia a la profesora de baja por un supuesto acoso laboral, comenta que «no merece un minuto de mi tiempo». «Yo trabajo diez horas diarias, tengo que llevar a 507 alumnos y no me puedo parar en estas cosas», añadió.
En cualquier caso, Galbán reconoce que hubo problemas a la hora de iniciar las clases, pero insiste en que no tuvieron nada que ver con la escuela, sino con el hecho de que el Concello de Vilagarcía no tuviese el presupuesto aprobado.
«Ahora, desde el lunes pasado, estamos funcionando al 100%», asegura. El director de la escuela de música agradece al resto de la plantilla su apoyo para tratar de que el centro diese los mayores servicios posibles antes de que se incorporasen los nuevos docentes. «Agradezco al resto de la plantilla porque han doblado las clases para paliar la falta de profesores», comentó ayer. Ahora ya se han cubierto las tres vacantes y los once profesores están dando clase con normalidad, explica el responsable del servicio.
Galbán también quiso comentar la falta de material. Al respecto dice que «no hay centro en el mundo que tenga lo que haga falta». Pero asegura que nunca se quejó de ello y garantiza, además, que la escuela ha tenido siempre «un apoyo total del Concello».
Por su parte, desde Ravella restaban ayer importancia al hecho de que una profesora se encuentre de baja médica. Afirman que se han puesto en contacto con ella y que, efectivamente, está de baja, pero no tienen constancia de un acoso laboral.