Rescate frustrado en el río Con

Antonio Garrido antonio.garrido@lavoz.es

AROUSA

El título no es por lo que se ve en las últimas semanas en el río, invadido de máquinas y de obreros, sino por lo que pasó en la tarde del jueves. Como ya saben, últimamente una de las atracciones que tienen los vilagarcianos es contemplar las andanzas de la familia de patitos que desde hace unos días desafían el ruido de las excavadoras en el ¿cauce? del Con. Pero el jueves, el drama rondó el puente de Vista Alegre. Uno de los jóvenes palmípedos perdió la pista de sus progenitores y deambulaba a su suerte, con gaviotas, palas y demás acechándolo. Hasta que un bienhechor marcó el 986 512 020 y avisó a los chicos de Protección Civil. Hasta allí se desplazaron los muchachos, en medio de una expectación que ya la quisiera mañana el Arousa para su partido ante el Ordes, dispuestos a solventar el entuerto. Sin embargo, no hizo falta su intervención puesto que el instinto de conservación pudo más y el joven patito se reencontró por sus propios medios con su familia. No queremos exagerar, pero si decimos que todo esto se produjo ante la mirada de una treintena de curiosos no mentiríamos.

Los cuerpos de seguridad están de celebración estos días y aprovecharon para organizar un concurso de tiro. Ayer se supieron los resultados definitivos. En el apartado individual ganó José Manuel Giner, de la Guardia Civil de Vilagarcía, por delante de Santiago Taboada (Policía Nacional) y de Román Castro (Guardia Civil de Sanxenxo). Por lo que se refiere a la clasificación por equipos, dominaron los componentes del cuartel de Vilagarcía de la Guardia Civil; en segunda posición concluyó la Policía Nacional y el tercer puesto fue para los representantes de la Policía Local de Vilagarcía. Lo que no sabemos fueron las puntuaciones finales de los vencedores, pero queremos suponer que fueron buenas

Ayer, el Puerto de Vilagarcía superó la cifra de 4.500 cruceristas en esta temporada. Lo hizo merced a la llegada del Bremen, un barco con bandera de Bahamas que llegó procedente del puerto francés de Brest con 135 pasajeros a bordo. Es el decimocuarto que llega este año a la localidad arousana. La estancia de los turistas no fue muy prolongada puesto que a media tarde estaba previsto que el barco zarpase con destino a Aveiro. La embarcación tenía un tamaño importante, apunta Patricia González -flamante encargada de prensa de la Autoridad Portuaria- en la nota que nos envió, que 111 metros de eslora, pero pese a ello pudo atracar en el muelle del Ramal puesto que la disponibilidad de espacio lo permitía.