A sobrevivir también se aprende

Susana Luaña redac.arousa@lavoz.es

AROUSA

Dani Agrelo, micrófono en mano, tuvo que repetirlo varias veces, para que no se alarmasen los paseantes y bañistas que en la mañana de ayer ocupaban la playa Compostela. Que el joven aquel que veían en una camilla y que se lo iba a llevar una ambulancia no era un ahogado de verdad, que se trataba de un simulacro, de una clase práctica del curso de salvamento que están realizando quince alumnos y que ha puesto en marcha el Concello de Vilagarcía. Algunos respiraron tranquilos al oír la explicación del responsable de Protección Civil, ya que fue la agrupación la que ayer brindó sus medios y su experiencia para la clase en A Compostela.

Los alumnos tuvieron que realizar dos rescates. El primero fue más sencillo; dos chicas que no sabían nadar y se les volcó la piragua en la que navegaban (curiosamente pasó algo parecido hace unos días en O Grove). No estaban muy lejos de la orilla, así que los socorristas fueron con una lancha rápida y las rescataron al momento. En el segundo las cosas se pusieron más feas. Un bañista que navegaba en una moto acuática se cayó al agua; uno de los socorristas lo vio desde la torre y dio aviso a sus compañeros, que tuvieron que acercarse en una zódiac. El asunto se complicó, porque la víctima se hundió y sus rescatadores no pudieron localizarla desde la superficie, lo que les obligó a sumergirse con bombonas de aire para buscarla. Tras unos angustiosos segundos, dieron con el hombre. Al mismo tiempo, desde tierra, se había dado aviso ya a los servicios sanitarios, para que enviasen una ambulancia medicalizada. Con todo, en el trayecto hasta la orilla se fue reanimando al paciente, ya que, como explicó Dani Agrelo, dado el estado en el que se encontraba, los segundos son fundamentales a la hora de salvar una vida. Al llegar a tierra se le subió a una camilla y se le trasladó hasta la ambulancia, donde los médicos se hicieron cargo del herido. Todo un espectáculo.

Entre los espectadores del operativo se encontraba el concejal de Empleo, José Membribes, que dio a conocer los pormenores del curso. Se trata de un programa de formación para desempleados que ofrece el Concello, junto con otros dos cursos más de animador sociocultural y agente comercial. El de salvamento es de 265 horas; empezó en el mes de julio y finalizará dentro de un mes, con clases de cinco horas diarias; las prácticas, en la piscina, y las teóricas, en el centro de formación ocupacional. Se han apuntado quince alumnos, cinco de ellos, mujeres. Cuando finalicen, obtendrán un título profesional que les permitirá trabajar de socorristas en una piscina o en un hotel. Y para los que presenciamos el operativo siempre es una garantía que las clases las imparta Protección Civil, porque lo de ayer era un simulacro, pero otro día le puede pasar a cualquiera. Y en ese caso siempre será mejor estar en buenas manos.