El telón de conciertos del 2007 se abrió el jueves con la música romántica que hizo que el público rememorase los temas que se bailaban en las discotecas en los años ochenta. Ryan Paris cantó el clásico Dolce Vita y Sandro Giacobe entonó el Qué será, qué será, entre otros.
Fue en la décima Gala do Albariño que provocó el primer lleno de la plaza de Fefiñáns. Más de 5.000 personas, según las estimaciones del Concello, presenciaron el espectáculo de luz y sonido, con 40.000 vatios de potencia y 30.000 hercios de iluminación. El montaje contó con un equipo técnico de 30 personas. Junto a Sandro Giacobe y Ryan Paris actuó la exuberante vedete Marlene Mourreau que interpretó en la praza de Fefiñáns cinto temas en directo con una coreografía basada en el Cabaret de Marlene Dietrich.
La bailarina y su grupo dispusieron de un escenario de 14 por 10 metros y dos pantallas laterales de retroproyección en el que se podían ver al detalle los primeros planos de la artista francesa que ya por la mañana se dejara ver por el Paseo de A Calzada en compañía del alcalde, José Manuel Cores Tourís, y derrochando simpatía entre los presentes.
El espectáculo fue presentado por Carmen Mella y contó con la actuación, además, de Yanko, míster Río de Janeiro, junto a su ballet. El grupo ferrolano Último gato cerró la gala.
Anoche fue el turno de los sonidos de salsa y regatón con el Festival Latino. El cartel figuraban Michael Chacón, Mario Mendes y Santa Fe. El hecho de coincidir en el viernes del Albariño garantizaba una masiva afluencia de público dado que el de ayer y hoy son los días en que, tradicionalmente, Cambados recibe la mayor marea humana de las fiestas.
Estos conciertos, como el resto de los que se celebran este verano en la villa del albariño, son de entrada libre y gratuita.