Decoración para una Dolce Vita

La Voz

AROUSA

MARTINA MISER

No han pasado más que tres días desde que la mueblería Dolce Vita abrió sus puertas al público vilagarciano, y basta con quedarse diez minutos en la puerta para ver el amplio número de visitantes que entra. Al frente del establecimiento, personal portugués, que aún no domina mucho el castellano, pero le pone ganas. Una vez dentro, uno se siente como si estuviera en casa de un famoso. Minimalismo en las formas, exquisitez en la combinación de colores y unas alfombras que da pena pisar, componen el paisaje de la mueblería. Se puede ir en busca de cualquier mueble, desde un taburete hasta una cama, un armario, muebles de baño y de cocina. Silvia Oliveira , la gerente del local, estuvo comentando que dado el éxito en tierras portuguesas de sus productos, habían decidido abrir la primera tienda Dolce Vita de Galicia, y de toda España, en Vilagarcía. Aunque los precios no estén al alcance de todo el que quiera una casa cool y con estilo, concuerdan con la calidad de maderas y materiales. Olivia opina que la tendencia en muebles que se lleva ahora son los elaborados con maderas macizas, una de las más vendidas es la madera de cerejeira. Las alfombras también son protuguesas, de la marca Soraya. A pesar de las inclemencias del tiempo, la fiesta que organizaba la Asociación cultural y gastronómica del pollo en Ribadumia fue un éxito. Consiguieron vender los mil kilos de pollos asados que se cocinaban desde primera hora de la mañana en el recinto de Carballeira. Francisco , el presidente de la asociación, ha mostrado su tristeza al no haber conseguido realizar su promesa de organizar una fiesta con acompañamiento musical y un ambiente veraniego y dominical para el pueblo. También, desde la asociación quisieron dar las gracias a todas las personas que aguantaron pacientemente la lluvia en la entrega de premios y a los que trabajaron desinteresadamente para que la fiesta tuviera el éxito que se merecía. Hubo que suspender todas las actuaciones musicales, el Trío Sevilla no subió ni al escenario, y el Dúo Mexirel, más de lo mismo. Tampoco pudieron los niños disfrutar de todos los juegos que la asociación tenía preparados: un toro mecánico, quads , colchonetas y una fiesta de la espuma. Seguro que el año que viene tendrán más suerte y tomarán las medidas necesarias para que no se repita otra Festa do polo pasada por agua. Próximamente tendrán lugar las actuaciones que se suspendieron por la lluvia. No hay duda de que el pollo tenía que estar bueno, pues a la una y media del mediodía no quedaba ni una ración por vender. Ocurrió que, viendo el temporal, la gente acudía al recinto da Carballeira a comprar el vino y el pollo, pero, en vez de comérselo en las sillas y mesas que se habían habilitado para acoger a todos los visitantes, se lo llevaba a su casa. La fiesta consistía en que por la compra de una botella de vino (para fomentar la venta de caldos elaborados en la zona), que costaba cinco euros, regalaban una ración de zancos de pollo y pan. ¡Todo un chollo para el paladar y para el bolsillo!