ENTRE LÍNEAS | O |
28 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.DA LA IMPRESIÓN de que la dimisión de Carlos Guerrero como concejal ha hecho reflexionar a la izquierda vilagarciana de que o se entienden entre ellos o tendrán que dar paso al PP. Tenemos pacto PSOE-BNG. En democracia, lo importante no son los intereses de partido ni las ideologías, sino los ciudadanos. Éstos, que son los que con su voto hacen que las urnas hablen, dijeron claramente que querían un gobierno de izquierdas y con tres sensibilidades: la del PSOE, la del BNG y la de IU. Los de Fajardo no han querido sumarse al carro, aunque saben que si quieren sobrevivir políticamente se les han terminado los años de sólo dar caña. Les toca comprometerse. Tras perder a un referente como Javier Gago, el Concello necesita que aparezcan nuevas caras capaces de entender los nuevos tiempos. Vilagarcía ahora es una ciudad y ya no le valen las recetas que tuvieron éxito en el pasado. Hacen falta buenos técnicos, dejar trabajar a los funcionarios y que los concejales se dediquen a hacer política y a escuchar la voz del pueblo, que es la que importa.