Ambas formaciones gobernarán Vilagarcía en minoría bajo la premisa del «diálogo»
16 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.El salón de plenos de Vilagarcía vivió ayer un momento histórico, con la toma de posesión de Enrique León, que sustituye a Javier Gago, el alcalde que más tiempo ha ejercido el cargo, como regidor de la capital arousana. Habida cuenta de que tanto el BNG como Izquierda Unida habían garantizado que el número uno de los socialistas no tendría problema para levantar el bastón de mando, la única incógnita que pendía sobre los 21 concejales y el público que abarrotaba la sala era la postura que finalmente adoptaría el Bloque. IU ha renunciado, al menos de momento, a formar gobierno con el PSOE, y su intención de votar a su propio candidato, Juan Fajardo, estaba clara. Los nacionalistas, así las cosas, podían abstenerse o respaldar al aspirante socialista. Esta fue, efectivamente, la fórmula a la que se acogieron los tres concejales del BNG. León obtuvo diez votos (los siete de su grupo y los tres del Bloque), Tomás Fole reunió los siete del PP, Fajardo recibió el suyo propio y el de sus dos compañeros de fila y José Luis Rivera, único concejal de Ivil, optó por la abstención. El apoyo de los de Castro Ratón no fue suficiente para sumar la mayoría absoluta de los concejales (estipulada en once), por lo que el número uno del PSOE fue designado alcalde como líder de la candidatura más votada el 27-M. Pero sin duda el valor de este gesto va mucho más allá de lo meramente simbólico. Fue el propio León, en su discurso de investidura, quien, tras agradecer al Bloque su respaldo, anunció que ambas formaciones han cerrado un acuerdo básico para gobernar la ciudad. «Imos gobernar conxuntamente, dado que o mapa político resultante das eleccións reflexa o interese da cidadanía en que as forzas progresistas nos entendamos», apunto el alcalde instantes después de prometer el cargo. La llamada «exténdese a todas as forzas de pensamento progresista», en un claro mensaje a IU, para cuyos tres ediles, concluyó, «as portas estarán sempre abertas». Finalizado el acto, tanto el alcalde como el portavoz del BNG explicaron que el acuerdo básico se basa en una fusión de sus respectivos programas con el pacto marco de Santiago como referencia. Resta por materializar la distribución de concejalías y áreas de gestión. Este será el tema central de las conversaciones que se retoman mañana.