Las carreteras de la comarca se quedan escasas para la cantidad de vehículos que soportan. Es habitual que los colapsos de la red viaria se produzcan en los meses de verano en las inmediaciones de las playas, pero eso se debe a la cantidad de coches procedentes de otras zonas que se decantan por los arenales arousanos para disfrutar de sus vacaciones o de una simple jornada de asueto. Pero los problemas viarios en Arousa van más allá del carácter turístico de la comarca. De hecho, hay zonas en las que los atascos son continuos, independientemente de la época del año. Es lo que ocurre en la carretera de Vilagarcía a Pontevedra, una de las más transitadas de Galicia, y en el centro de Vilagarcía, que soporta atascos prácticamente todos los días. Ese incremento de 2.500 vehículos al año en el parque comarcal tiene mucho que ver con esa situación y es una prueba más de la necesidad de modernizar las infraestructuras viarias. El desdoblamiento de la vía de O Salnés, que ya está en marcha, el de la carretera de Pontevedra, en fase de proyecto, y la circunvalación de Vilagarcía permitirán mejorar la situación. También se prevé la construcción de una circunvalación para Valga y Pontecesures. Todas esas iniciativas pasan por mejorar también los accesos a las principales villas de la comarca, que es donde se concentran los problemas.